Posteado por: sonobastet | Abril 8, 2008

Capitulo 6

Que te he querío no niego que te he querío pero en el alma me pesa y el haberte conocío.

 Tengo la rabia en las entrañas y la impotencia en la solapa. Creo que ni siquiera soy conciente de todo lo que llevo acumulado. Tengo el estómago empapado de lágrimas que no lloro, que se cuelgan de la raya negra de los ojos y desaparecen encharcándome los huesos, empapándome los sueños.

 Tengo la boca manchada de falsos besos, y el alma rota, despedazada. La furia en los bolsillos, las ganas perdidas, las olas me bañan, la tristeza me hiere. Tengo la risa pegada en las costillas. La ternura colapsada, el amor de vacaciones, la felicidad hecha jirones.

 (…)

Cometí el error.  Tú quisiste y yo no me negué. Perdí mi orgullo hace tanto tiempo que ya no recuerdo ni donde fue. Ni cuando llegué a verme tan desfigurada en el espejo.

 Se acabó. Te arranco de las venas, de las arterias, de los huesos. Te arranco de mi piel, de mis ojeras, de mis desvelos. Te arranco de mí ser. Te vas. Fuera. Vete. Fuera de mis caderas, de mis nervios, de mis tristezas. Vete de mi corazón y llévate lo que un día me diste, que fue poco, que bastante he pagado con lágrimas que no han empapado tu camisa los rastrojos de tu esencia. Llévate el recuerdo, los besos que me negaste, los que me diste, los que me robaste, llévate las ilusiones que se marchitaron, los sueños que se desvelaron. Vete de mi alma. Vete de mi corazón, vete de mi sangre. De mi alma y de mi razón.

Vete. fuera. alejate de mi.

Posteado por: sonobastet | Abril 7, 2008

Capitulo 5

Con la noche en la cintura, tu recuerdo a flor de piel, Voy perdiendo la cordura con la luna hasta los pies…

 La locura entró por la ventana y la ropa cayó al suelo.

 Me besó. No encontré las mariposas previas. No me dio tiempo ni a presentir el momento cuando de repente encontré aquel beso postrado en mis labios entreabiertos que le correspondieron.

 Tan natural que me asustó, pareciera que el tiempo hubiese saltado aquellos seis meses, que hubiese sido ayer, cuando me dio el último beso, que no había heridas sin cicatrizar, ni tiritas en las paredes del corazón, sin la oquedad de su ausencia en mi pecho. Pareció. Pero no fue.

 Y encontré sus labios callando los míos, huyendo de las palabras que un día me hicieron tanto daño. Porque debí gritar y simplemente cerré los ojos y me dejé llevar. Me dejé llevar por su sabor conocido, archivado en la memoria de las cosas prohibidas, de aquellas que no debes pensar porque hacen tanto mal.

 Me dejé arrastrar por sus caricias en mi piel dormida sin él… me dejé acunar por su boca en mi cuello. Tan igual que siempre pero tan nuevo y distinto.

 Se enredó su cintura en la mía.

Me encontré con la locura del deseo mezclado con sentimiento.

 Me asomé a la ventana, y el cielo era el mismo.

 Pero yo, no lo soy.

Soy una mujer herida. Herida por aquellos besos que me negó Alberto una vez, por los mismos besos que me ha vuelto a entregar envueltos en las lágrimas que un día me sequé.

Posteado por: sonobastet | Marzo 31, 2008

Capitulo 4

 NO TE EQUIVOQUES; NO ME IMPORTAS TÚ, TÚ ME DESEARÁS, BELLA SIN ALMA…

Y en la intensidad, todo brilla mucho más aunque sea el mismo polvo que queda de un corazón desierto.

… Y de repente un beso, un beso inesperado, impreciso, borroso. Y después de un beso, otro más y dos bocas que se van anhelando, cobrando fuerza una en la otra. Labios ansiosos de besos, donde la intensidad se queda atrapada en los pies de una cama sin conciencia…. Besos que chocan entre los pliegues de dos pieles, mordiscos que van comiendo los últimos jirones de la madrugada… y mientras el amanecer bosteza dos cuerpos sin alma se estrellan uno contra el otro. La pasión muerde en el cuello y los dedos se van deslizando por la cintura… se desliza la pasión por las rendijas del día recién nacido, y arrebata la locura envuelta en besos y caricias. En urgencia y en ganas. En necesidad de sentir un cuerpo que te aplasta…. Y el delirio falso e incauto incendia todo. Lo devasta todo. Un cuerpo. Dos. Enredados, perdidos, servidos….

Y después la calma, que precede al sueño en el que todo queda sumergido. Como si el sueño fuese un poco olvido.

Sin corazón que perder. Sin alma que buscar.

Sólo piel entre llamas.

Sólo el deseo perdido en aquella madrugada.

Posteado por: sonobastet | Marzo 25, 2008

Capitulo 3

  En la frontera en la que estoy puedo morir o revivir o huir de ti, he vuelto a mi y no sé quien soy, por no tener no tengo ni mi ser.

La mentira nos salva un rato. Las mentiras que decimos, que nos dicen, que nos decimos a nosotros mismos. La verdad está sobrevalorada. La verdad descarnada y absoluta está realmente sobrevalorada. Siempre he dicho que soy una persona sincera, pero ya no estoy excesivamente segura, me voy cubriendo el corazón con mentiras, y la verdad es que por más capas y capas de mentiras, sigue mi corazón con frío o quizá se esté muriendo. 

Ser sincero con uno mismo es terriblemente doloroso, terriblemente duro, terriblemente difícil. Tenemos puestas las gafas de la realidad distorsionada, y preferimos ver lo que deseamos en realidad que la realidad como tal. Porque la realidad, la realidad a veces es hielo en las venas. Fuego en el corazón. Puedes poner muchos kilómetros de mentiras en el camino que va de tu corazón a tu cabeza, pero al final, la verdad, es que no tenemos más remedio que desnudarnos y darnos cuenta que lo que deseamos a veces no es lo que realmente necesitamos o queremos realmente.

Porque la lógica no es mi fuerte, y porque suspendí en el instituto matemáticas, me gana la partida el corazón, y al final acaba abofeteándome la cara por cada una de las mentiras que la razón le ha dado, tarde o temprano, tendrás que mirarte al espejo y buscarte con sinceridad, tarde o temprano, no importa las mentiras que te hayas dicho para consolarte, animarte, o simplemente para poner un pie fuera de la cama, en algún momento las mentiras te juzgarán, y la verdad saldrá a tu encuentro por muy perdida que estés.

Puedes querer creer que alguien te gusta, porque te trata bien, posiblemente mejor de lo que nadie te trató, pero a cierto clic tendrás que admitirte que no te gusta lo suficiente, que no te bailan mariposas en el estómago, que no hay ninguna chispa que te incendie, y que esos besos, por dulces que fueran, no son los besos que deseas que sellen tu boca.

Puedes repetirte que no te conviene, que no quieres estar con él, que la felicidad no está en sus manos, que tienes que dejarlo, olvidarlo, arrastrarlo fuera de tu vida como un gusano, puedes gritar que ya lo has superado, que lo tienes controlado, que no te está matando, que eres feliz sin él, que ya no te importa que un día te diera la bofetada del adiós… en algún sitio inesperado, el corazón explotará y te llamará mentirosa a la cara. 

Y entonces, cuando has conseguido reponerte de quitarte la venda, asumir la verdad, te queda la peor parte… tomar la decisión. No una decisión cualquiera, sino la decisión que ahora te ahoga, que te está hiriendo sin haberla tomada, sentir la pena por no poder ofrecer lo que te ofrecen, y sentir el dolor por querer lo que no debes ni puedes tener.

A veces, ser sincera con una misma es una autentica y absoluta mierda. A veces, prefieres mentirte, porque es más fácil. Porque es menos duro asumir las cosas cuando te engañas, pero da igual, porque la verdad es tan terriblemente persistente, que nadará, nadará los kilómetros que hagan falta y llegará a tu playa. Desnuda. Tranquila, y te herirá. Te dolerá saberla entre los poros de tu piel, en cada vértebra de tu ser dolerá.

O la aceptas, o te vuelves a mentir. Tú eliges.

Hoy he elegido ser sincera aún cuando alguna mentira piadosa me ha colgado de los labios. He sido sincera, porque no. No lo he superado. y no puedo pensar en alguien más, en empezar algo cuando no sé ni quien soy, ni donde estoy, ni sé cuando realmente habré superado DE VERDAD que Alberto me rompiera el corazón en mil añicos… me queda tanto por recorrer que me asusta….. pero ¿la verdad? Nunca me dio miedo el miedo, aunque sí la verdad.

La verdad para quien la quiera. Decididamente, ser sincero con uno mismo, es una mierda.

Posteado por: sonobastet | Marzo 22, 2008

Capitulo 2

  Quisiera ser capaz decirte la verdad, decirte que me va realmente mal, no te logré olvidar, ni lo intenté quizá.

Matilde es Pro-Julio y Anti-Alberto. Matilde es mi hermana, mi espejo, mi confidente, mi guía, mi consuelo… pilar imprescindible en mi vida. A veces creo que si no fuese por su lógica unida a que me conoce de pies a cabeza, me habría derrumbado completamente hace ya mucho tiempo.

Pues si. Es Pro-Julio total y absoluta. La manía que le tiene a Alberto es directamente proporcional a las lágrimas que me ha visto soltar por él. Siempre me dice que ya sé lo que es tener una relación con Alberto, que sé lo que me espera, y que ese gilipollas no merece ni un solo pelo de mi cabeza.

No es sólo ella, hay una plataforma Anti-Alberto a mi alrededor. En general, salvo mi estupidez crónica, mi visión deformada de su persona y mi corazón, nadie lo quiere para mí. Y no es que sea mala persona, simplemente es mal novio. En un año he tenido el tiempo suficiente para saberlo. ¿Qué quieres que te diga? Si no estuviese entre los pliegues de la piel enquistado, si fuese mi razón la única que dictase las normas de esta relación de drogadicta que tengo con él, le hubiese pegado una patada hace un año y medio que fue cuando empezamos. Me besó aquella noche, y aquella noche, en medio de las sacudidas eléctricas que devolvían la vida a un corazón moribundo supe que era tal la atracción y fascinación que sentía por él que el caos gobernaría cualquier atisbo de razón. - Y no me equivoqué-  porque a pesar de las locuras, y estupideces que he ido dejando a mi paso por cada relación, siempre he sabido poner un punto final. Siempre he tenido el límite, siempre he sabido donde estaba dispuesta a llegar, y nunca me he defraudado, si he tenido que arrancarme de las venas el sentimiento, lo he hecho, y he mirado para atrás sólo para recordarme que he avanzado. Pero con Alberto no, a Alberto jamás le he podido negar nada, y las veces que lo he intentado, al final su maldito canto de sirena me ha atrapado de nuevo.

Es agonizante morir lentamente, y sentir que en el fondo parece que no he aprendido nada de la vida, de los traspiés y de las cicatrices que me adornan tras el paso de besos rotos y amores que se fueron. Parece que vuelvo a ser aquella chica insegura de dieciocho años que sintió la punzada del “amor” por primera vez.

Desde fuera, al fin y al cabo es todo fácil, porque yo también he estado en el lado opuesto, en el del confidente, amigo, y en definitiva persona que te quiere y no entiende como te estás suicidando lentamente, porque sabes, en el fondo sabes, que las sacudidas eléctricas que te devolvieron la vida una vez, es la misma descarga eléctrica que hará que se te pare el corazón.  Y quizá lo quise un día, quizá lo quise de verdad, pero ahora, lo único que siento es que es un maldito veneno que me está matando lentamente, pero no importa, porque igual me estoy muriendo.

Posteado por: sonobastet | Marzo 21, 2008

Capitulo 1

Si no te supe amar no fue por ti, no creo en el amor y no es por mí.

La noche se derrumba allá fuera, se pierde entra la inmensa luna llena, se cuelga en algunas estrellas solitarias, yo me voy deslizando entre mis pensamientos, entre el humo del cigarro que me golpea el pulmón, entre el sabor de tu boca en la mía. Ahí me quedo, en mis labios hinchados de besos. En hoy. En ayer. Y en mañana.

No debería sentirme así, me digo, tan triste. Debería sentirme plena, dichosa, feliz, y sin embargo, no puedo, no soy capaz, de repente la tristeza me ha abrazado fuerte y yo tan sólo me dejo llevar por ella. Estoy triste. Si. Lo reconozco. Tengo los labios hinchados de besos y el alma tiritando de tristeza mientras la noche se derrumba allá fuera.

Quisiera poder apreciar de verdad cada gesto, cada caricia, cada abrazo y cada beso que me has dado. Quisiera sentirlo muy dentro, sentir que mi corazón es un caballo veloz, y sentir la sangre golpear la sien. Quisiera volar pegada al suelo, pasar la yema de los dedos por los labios y saborear en mi memoria cada beso. Y no puedo. No soy capaz. Y de verdad quisiera.

(…)

Hay amores que se esperan al invierno y florecen y en las noches del otoño reverdecen tal como el amor que siento yo por ti.

La noche es oscura y frágil, la luna llena envuelve la oscuridad, la vuelve tenue, y pido un deseo, por si la luna me quisiera escuchar. Por si hay alguien allá detrás que me escucha, y ayuda a este corazón dolorido y cansado de palpitar.

Estás pegado en mis huesos. En estas caderas que te anhelan. En estos labios sedientos de los besos que no me das pero que un día fueron míos. En esas risas que me robas, en el cobijo de un mundo de cristal, donde las heridas no dejan de sangrar.

Y otra vez tu nombre se hace llanto en mis ojos. Aunque estén secos, y los labios hinchados de otros besos que no son los tuyos.

Que curioso, que injusto, que son tus besos los que me hicieron temblar un día. Que crueldad de tu corazón olvidar la química que traspasaba la piel y se instalaba en la locura que entraba por la ventana y se estampaba en la cama. Que injusto de tu parte no dejarme marchar de tu vida cuando me marché un día de tu corazón. Que cobardía, tan mía, tan de dentro, no querer irme, ni que te vayas, por si en algún momento vuelves aunque jamás te hayas ido.

(…)

Posteado por: sonobastet | Marzo 20, 2008

Presentación

Si la casualidad, el Destino, la curiosidad o quizá te traje yo de la mano, en cualquier caso, se bienvenido. Aquí estamos. Siéntate en cualquier estrella, en alguna luna o en la arena, como prefieras. Puedes dejar las huellas o pasearte en silencio, este universo más que mío, es tuyo.

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